Un hito histórico: 13 de mayo
Conmemoramos el décimo aniversario de la presentación oficial del bastón rojo-blanco en
España. El 13 de mayo de 2016 estuvieron presentes diferentes autoridades del ámbito de
la discapacidad, y se contó con las intervenciones de Patricia Sanz, vicepresidenta segunda
del Consejo General de la ONCE; Andrés Ramos, presidente de FOAPS; Francisco Javier
Trigueros, presidente de FASOCIDE; y Dolores Romero, presidenta de APASCIDE. El bastón
rojo-blanco es una realidad en muchos países de Europa, de ahí el interés.
Este símbolo nació de la necesidad urgente de dotar a las personas con sordoceguera de un
elemento de movilidad que no solo garantizara su seguridad, sino que fuera su seña de
identidad única, diferenciándonos claramente dentro del colectivo de la discapacidad
sensorial.
Balance de una década: El estancamiento de la visibilidad
Desde FASOCIDE, como entidad sin ánimo de lucro que vela por los derechos del colectivo,
observamos con preocupación la falta de progreso real en estos diez años. A pesar de
nuestros esfuerzos, las personas con sordoceguera siguen enfrentándose a barreras
invisibles cada vez que salen a la calle:
- Desconocimiento social: La sociedad general sigue asociando el bastón únicamente con
la discapacidad visual. - Invisibilidad identitaria: Se ignora que el tramo rojo es el indicador específico de
sordoceguera, lo que anula nuestra identidad y dificulta una interacción adecuada con
el entorno.
Nuestra preocupación persiste. Es imperativo que las administraciones públicas asuman su
responsabilidad y colaboren con nosotros para lanzar campañas de sensibilización masivas.
No pedimos un favor, pedimos el cumplimiento de nuestro derecho a existir y a ser
comprendidos por la sociedad en la que vivimos.
Seguridad y Emergencias: Un protocolo de vida o muerte
Es crítico que los cuerpos de seguridad y equipos de emergencias (bomberos, protección
civil, sanitarios) reciban formación específica. No se puede intervenir a una persona con
sordoceguera de forma abrupta:
- Identificación: Deben reconocer el bastón rojo-blanco como señal de necesidades de
comunicación especiales (visuales y auditivas). - Protocolo de actuación: Es vital que conozcan la señal de emergencia (la cruz en la
espalda) para avisar a la persona de un peligro inminente de forma táctil. - Comunicación adaptada: Una vez en zona segura, el profesional debe saber cómo establecer un contacto comunicativo respetuoso y adaptado a las necesidades individuales del usuario.
Transporte Público: Accesibilidad en el movimiento
Las empresas de transporte público tienen una deuda pendiente con nuestro colectivo. Es
fundamental que sus trabajadores estén capacitados para:
- Identificar el bastón rojo-blanco de forma inmediata.
- Saber cómo ofrecer ayuda de manera efectiva si fuese necesario.
- Aprender pautas de comunicación básicas y directas que faciliten le interacción con la
persona con sordoceguera durante sus trayectos. - Además, en las autoescuelas deberían enseñar a identificar que cuando una persona con
bastón rojo-blanco va a cruzar un paso de peatones, se trata de una persona sordociega.
Llegamos a este décimo aniversario con una mezcla de orgullo y exigencia. El bastón rojo
blanco ha demostrado ser una herramienta de accesibilidad y de autonomía vital, pero su
éxito real no depende solo de quienes lo portamos, sino de una sociedad que sepa mirarlo
y comprenderlo.